Podemos decir que son aquellas cualidades que hacen que a los estímulos que se multipliquen, que cojan una versión exagerada de estos haciendo que de esta manera luzca más atractivo y llamativo. Estos se pueden encontrar en todo tipo de aspectos y cosas, tanto en animaciones, cómo en música, comida, incluso hasta en animales. Estamos completamente rodeados por estos y no somos conscientes de ello.

Algunos ejemplos de este se puede ver los animales, estos utilizan estos estímulos a la hora de llamar la atención de su hembra/macho para así poder reproducirse, como por ejemplo, el pavo real utiliza sus vistosas plumas para llamar la atención de las hembras y así reproducirse caen unos entre otros, además nosotros también utilizamos estos recursos con ellos, por ejemplo si queremos ir a pescar y queremos engañar al pez, haciendo que este pique, si ponemos un anzuelo que le llame la atención el pez se acercará y finalmente picará.

El problema que producen estos es que por ejemplo, en la alimentación, hemos evolucionado para desear y sentir placer ante los sabores dulces. En la naturaleza, el sabor dulce se encuentra sobre todo en las frutas, con azúcares naturales propios de sí mismas, y antiguamente era suficiente ese sabor

Pero ahora hemos sido capaces de extraer el azúcar de la caña o de otras plantas para fabricar con ella todo tipo de alimentos de sabor extremadamente dulce: caramelos, bollería, chocolates, mermeladas… los cuales solemos preferir a la fruta a pesar de su dulce sabor que tiene ya de por sí. Algo parecido sucede con la grasa y la sal, ahora consumimos en exceso porque nos encanta y no podemos resistirnos al hacer mucho más sabroso cualquier plato pese a estar sobrado de estas.

En el ámbito sexual podríamos seguir hablando del pintalabios, los pechos de silicona, los tacones altos que alargan las piernas, para crear estímulos super normales a la hora de parecer mucho más atractivos o guapos.

Y si de instinto de protección se trata, los peluches con sus grandes cabezas, enormes ojos brillantes y redondos, y su textura suave y mullida exageran los de un bebé o un cachorro para resultarnos agradables y bonitos.

Lo que tiene este de interesante es que día a día cada vez estamos mas rodeados de todos estos estímulos supernormales y no nos damos cuenta de ello y también cada vez tenemos más facilidad para disponer de ellos, por eso hay que ser consciente de cuando estos estan presentas sin abusar demasiado de estos ya que pueden ser perjudiciales para nosotros y afectarnos de manera negativa.